Era mediados de abril cuando la periodista Patrícia Buche y yo partimos rumbo a Santa Terezinha de Itaipu para conocer y contar la historia de la primera prefecta del municipio.

Sin embargo, no imaginábamos que conoceríamos una mujer fuerte y al mismo tiempo dulce, que no se desanimó con las malas experiencias en su vida y que hizo del sueño de su difunto esposo su misión en la vida.

Lenir Spada, primeira prefeita de Santa Terezinha de Itaipu
Lenir Spada. Foto: Patrícia Buche.

Lenir dos Reis Spada, hoy una señora, vio su vida cambiar drásticamente el día 4 de noviembre de 1982 cuando su esposo falleció en un accidente de auto. En aquel entonces ella tenía 37 años y cuatro hijos para criar.

El contexto por si solo era una razón para dejar a la familia derrotada, pero aún había más. Su esposo, Natalino Spada, era candidato a prefecto de STI en aquella época, la primera elección del municipio que se estaba formando. Con ello, el drama se hizo aún mayor, pues a 11 días de las elecciones Lenir tuvo que tomar una decisión en medio del luto: asumir la candidatura de su esposo y postularse al cargo de primera prefecta del municipio, y así lo hizo.

Quién fue Lenir dos Reis Spada

Lenir es originaria de Seberi, municipio de Rio Grande do Sul, pero se vino a Paraná muy joven, más específicamente a Alvorada do Iguaçu, que es la región donde hoy se encuentra la prainha (“playita”)de Santa Terezinha de Itaipu.

La familia Spada fue una de las pioneras de Alvorada, en donde se quedaron por 18 años, tiempo en el que construyeron una vida. La familia emprendió con comercio de secos y húmedos (almacén con venta de diversos productos, alimentos a granel, etc.) y con el pasar del tiempo fueron creciendo y adaptando la empresa para vender desde semillas hasta utensilios domésticos, además, la familia Spada fue la primera en vender combustible en la región.

Natalino y Lenir Spada tenían un depósito donde quedaban las mercaderías y combustibles, hasta que, un día, un funcionario fue a encender una lámpara (en aquella época no había energía eléctrica), y cuando lo hizo, salió una chispa y el depósito se incendió. Después de lo ocurrido el depósito tuvo que ser reconstruido, esta vez en material sólido. Más tarde llegaron las dos primeras estaciones de combustible para la localidad de Alvorada.

Quienes vivían en Alvorada do Iguaçu lograban mantenerse a través de agricultura, inicialmente con la plantación de menta, posteriormente con porotos y maíz. Lenir recuerda que, cuando llegaron allí, no había muchas personas, estas fueron llegando y ocupando el lugar con el pasar del tiempo.

Hasta que, con la construcción de la Represa Hidroeléctrica de Itaipu, el pujante distrito, Alvorada do Iguaçu, fue cubierto por el agua y todos tuvieron que dejar sus propiedades y emprendimientos atrás. Los Spada estuvieron entre los últimos en salir de la localidad debido a su silo de cereales y estuvieron entre los primeros cerealistas de la región.

Hoy en día, se puede apreciar, desde el Terminal Turístico de Alvorada, solo una isla, allí se ubicaba la escuela Presciliana Lobato Machado y la iglesia del distrito de Alvorada. El 2014, el nivel del Lago de Itaipu disminuyó cuatro metros, haciendo que las ruinas de la ciudad quedaran a la vista. Actualmente, es común que los alvoradenses visiten la región y se emocionen al divisar la inmensidad del agua que cubre lo que solía ser su hogar.

Formación del municipio

Y ¿a dónde irían? Bueno, en aquella época estaba siendo formado el municipio de Santa Terezinha do Itaipu, que hasta entonces era un distrito de Foz do Iguaçu.

Desde 1953 Santa Terezinha venía desarrollándose. El movimiento comercial comenzaba a crecer, con algunos establecimientos en el ramo de los secos y los húmedos y de materiales de construcción, que cubrían las necesidades más urgentes de la pequeña villa.

Con la apertura de la Carretera BR-35, hoy BR-277, que ligaba Cascavel con Foz do Iguaçu, comenzaron a circular los primeros vehículos, incluyendo el automóvil de la Colonizadora Criciúma, que traía los compradores de la compañía.

En 1955 se construyó la primera casa de material sólido, la primera estación de gasolina y la primera iglesia católica de la comunidad. Bautizada en honor a Santa Terezinha. Cuatro años más tarde, la Cámara Municipal de Foz do Iguaçu decretó la creación del Distrito Administrativo de Santa Terezinha, con la delimitación de la planta colonizadora.

Con el pasar del tiempo, se crearon comités, con el objetivo de recolectar firmas y levantar la documentación necesaria para dar inicio al proceso de emancipación. Santa Terezinha era, en aquella época, el distrito más grande Brasil, tanto em población como en recaudaciones.

El 20 de diciembre de 1981 se realizó un plebiscito para la emancipación del Distrito Judicial de Santa Terezinha, teniendo como resultado un 95% de votos a favor. El 3 de mayo de 1982 el gobernador Ney Braga promulgó la Ley n° 7.571, la cual creaba el Municipio de Santa Terezinha de Itaipu.

Así, alrededor de 1980, la familia Spada llegó a vivir a Santa Terezinha de Itaipu. Fue en 1982 que el marido de Lenir se candidateó para prefecto, en la primera elección del municipio, pero días antes de la elección falleció en un accidente de auto, dejando la vida de Lenir totalmente de cabeza.

Después de la tragedia, los amigos y el partido político al cual pertenecía el candidato le pidieron encarecidamente a Doña Lenir que asumiera la candidatura de su fallecido esposo, pues todos creían que ella tenía el potencial para continuar con su legado.

Lenir, por aquella época, además de todo lo ocurrido tenía que cuidar de sus hijos y su casa. Solo contaba con la experiencia de su negocio.

Lenir no quería asumir la candidatura, estaba pasando por un momento difícil, viviendo un repentino luto, pero terminó aceptando el desafío. Las propagandas de su marido fueron cambiadas manualmente con el nombre de Lenir y en pocos días ella movió y cambió la campaña electoral a su nombre.

Primeira prefeita de Santa Terezinha de Itaipu, Lenir Spada

Varios personajes importantes disputaron la primera elección de Santa Terezinha. Natalino Spada era una persona de gran carisma en la ciudad y, después de lo sucedido, todos se conmovieron con el coraje de Lenir para seguir con su legado.

Los electores alvoradenses fueron decisivos en la candidatura y, gracias a la confianza depositada en el potencial de aquella mujer fuerte y valiente, fue elegida la primera prefecta de STI y en una de las primeras mujeres en convertirse en prefecta en Paraná.

Sin embargo, los desafíos apenas comenzaban. Además de guardarse el luto para si misma e ir a luchar para construir un municipio, Lenir tuvo que lidiar con las críticas por ser mujer y por ser prefecta.

“Todos se creían con el derecho de decir que la ciudad no crecería, que STI estaría a la venta. Hubo muchas críticas y tuve que aprender a lidiar con eso”, recuerda Lenir.

Primeira prefeita de Santa Terezinha de Itaipu, Lenir Spada
Lenir era a única mulher nas reuniões.

Pero no se dejó abatir. Transformó el deseo de su esposo y de la población en su misión de vida y trabajó mucho, todos los días durante seis años, para crear una ciudad próspera. Su desempeño y garra sirvieron de inspiración para muchas mujeres, no solo en STI sino en todo Paraná. Lenir tuvo una gran presencia en los noticieros de la época. Su mandato se extendió desde 1982 hasta 1988.

“Para mí, el mayor desafío fueron las críticas, en aquella época pensaban ‘tantos candidatos y tuvieron que elegir una mujer’, y yo trabajaba duro para funcionase, y funcionó. Yo les decía que solo necesitaba una cosa: tiempo.”

Tiempo para aprender a trabajar en la política y tiempo para construir un municipio que nacía en su independencia. Y, así, tuvo muchos logros para Santa Terezinha de Itaipu y realizó un buen trabajo en la administración pública de la ciudad, mostrando así de lo que era capaz.

Primeira prefeita de Santa Terezinha de Itaipu, Lenir Spada

Logros en el mandato de Lenir Spada

Como primera prefecta de la ciudad, Lenir tuvo que comenzar todo de cero. Como inicialmente no había recursos, fue necesario formar un equipo de trabajo y viajar para buscar recursos del gobierno estatal y federal.

Fruto de mucha planeación y trabajo, se construyó en cada barrio un puesto de salud, escuelas con salas de material sólido, calles de asfalto, la “playita”, el terminal de buses, los correos, el Banco do Brasil y una comisaría. Pese a las dificultades de aquella época, todo se puso en marcha y, con buenos socios, se abrieron las puertas y el municipio fue creciendo.

“En donde llegaba para pedir ayuda con los proyectos del municipio era bien recibida. Nunca encontré dificultades al administrar el municipio, pues estaba rodeada de personas competentes. La mayor dificultad era lidiar con la opinión de los opositores que, incluso viendo el municipio desarrollarse, insistían en decir que yo no era capaz de ocupar el cargo”, menciona.

El principal centro deportivo de la ciudad también se construyó en su primer mandato, y lleva el nombre de su difunto esposo, Natalino Spada.

“Fueron innumerables obras, transformamos Santa Terezinha de Itaipu en una ciudad, construimos la municipalidad también. Fue un trabajo arduo y no nos rendimos.”

Siempre muy activa, participaba en las fiestas de la iglesia, bailes y varios otros eventos de la comunidad. Fue ganándose su espacio en la vida pública. Después del término de su primer mandato, se sucedió, y posteriormente llegó a ser candidata a diputada estatal. En la gestión de 2001 – 2004 fue viceprefecta.

Primeira prefeita de Santa Terezinha de Itaipu, Lenir Spada

Después de que salió de la vida pública, Lenir trabajó en el hotel de la familia por diez años. Ella administraba el restaurante, organizaba eventos, hacía fiestas de cumpleaños, matrimonios, café colonial y fiestas de fin de año, manteniéndose activa por muchos años.

Hoy, a sus 77 años, ya es tiempo de que Lenir Spada descanse. En casa con su hija y su nieta, y una fuerza evidente en su forma de hablar, hace un balance de todo lo que ha vivido Santa Terezinha de Itaipu.

“Fue una época muy buena, porque aprendí muchas cosas, como si hubiese ido a la escuela, porque tuve que esforzarme mucho. Tal como en el hotel, si no te organizar y trabajas no funciona. Así, en términos de trabajo fue una victoria, logré concluir todo, nada quedó pendiente. Cumplí la misión que mi esposo me dejó”.



Comentários

Deixe a sua opinião