Dependiendo del lugar de origen, un viaje a la Triple Frontera en 1940 podría ser una larga aventura. Las formas de acceder a la región eran muy diferentes a las que conocemos hoy.

Había tres formas de llegar a la región. Primero, si alguien venía de Curitiba, el camino era por la ruta que ahora conocemos como “Estrada Velha de Guarapuava”. Desde la capital hasta la ciudad de Guarapuava el viaje era normal para los estándares de la época. Entonces, de ahí, se empezavan los problemas por las dificultades de la ruta inconclusa.

Si la persona venía de São Paulo, se recomendaba ir a la ciudad de Porto Epitácio y embarcar hacia Guaíra. Para evitar las Siete Cataratas, se construyó una pequeña vía férrea para transportar yerba mate y conectar la parte alta del río Paraná con la parte baja que daba acceso a Buenos Aires.

Los primeros turistas, que en ese momento eran llamados “excursionistas”, llegaban desde Argentina por la tercera ruta: Buenos Aires. Cada semana, un vapor salía de Buenos Aires, pasaba por Posadas y remontaba el río hasta Guaíra, pasando por la Triple Frontera. Esta fue la ruta principal para los residentes de la región. No es de extrañar, por tanto, que había más contacto con Argentina que con Brasil.

Marcelino T Lisboa

Professor na Universidade Federal da Integração Latino-Americana - UNILA - e doutor em Ciência Política.

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